Te han llamado a despacho, te han entregado una carta y te han dicho que ya no sigues en la empresa. O, peor aún, te han mandado un WhatsApp o un correo sin más explicaciones. Si estás en Tenerife y acabas de vivir esta situación, necesitas saber una cosa antes que cualquier otra: tienes derechos y tienes plazos, y ambos empiezan a contar desde hoy mismo.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre el despido improcedente en Tenerife: qué es exactamente, cómo se calcula la indemnización, qué pasos debes dar de inmediato y por qué contar con un abogado laboralista especializado puede marcar la diferencia entre recibir lo que te corresponde o perderlo todo por un error de forma.
¿Qué es un despido improcedente?
Cuando una empresa decide prescindir de un trabajador, está obligada por ley a justificarlo. Si la causa alegada no existe, no está suficientemente probada o no se han respetado los requisitos formales del despido, un juez puede declararlo improcedente. Esto significa que la empresa ha actuado de manera contraria a derecho.
La improcedencia puede darse por varias razones:
Por falta de causa real: La empresa alega motivos disciplinarios (faltas de asistencia, bajo rendimiento, transgresión de la buena fe) que no existen o no se pueden probar. También ocurre cuando se utilizan causas objetivas (económicas, técnicas, organizativas o productivas) que en realidad son ficticias o no están documentadas.
Por defectos de forma: El Estatuto de los Trabajadores exige que el despido se comunique por escrito, con fecha de efectos y con las causas concretas que lo motivan. Si la carta de despido es genérica, no menciona los hechos concretos o no se entrega correctamente, el despido puede ser declarado improcedente aunque la causa fuera real.
Por vulneración de derechos fundamentales: Si el despido se produce porque el trabajador ha ejercido su derecho a la huelga, ha denunciado una situación de acoso, está embarazada, tiene una reducción de jornada por cuidado de hijos o es representante sindical, el despido no solo puede ser improcedente sino también nulo, lo que implica la readmisión obligatoria y el abono de salarios de tramitación.
¿Cuánto dinero me corresponde si mi despido es improcedente?
Esta es la pregunta que más nos hacen en el despacho, y la respuesta depende de varios factores. La indemnización por despido improcedente se calcula según una fórmula establecida en el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores:
33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.
Esta regla general se aplica a los contratos firmados a partir del 12 de febrero de 2012. Para los contratos anteriores a esa fecha, existen reglas transitorias que pueden elevar la indemnización: los períodos anteriores al 12 de febrero de 2012 se calculan a 45 días por año trabajado, con un límite de 42 mensualidades para esa parte del contrato.
Ejemplo práctico: Un trabajador que lleva 10 años en una empresa en Tenerife y cobra 1.800 euros brutos al mes tendría derecho a una indemnización de aproximadamente 19.800 euros (1.800 / 30 días × 33 × 10 años). A esto hay que sumar, en muchos casos, los salarios de tramitación si el procedimiento se ha prolongado en el tiempo.
El salario que se toma como base no es solo el salario base. Incluye el salario base, los complementos salariales fijos, la prorrata de pagas extras y, según la jurisprudencia del Tribunal Supremo, otros conceptos retributivos que se vengan percibiendo de manera regular y no tengan carácter extraordinario o compensatorio.
Los 20 días de plazo: el error más común y más caro
Uno de los aspectos más críticos del despido laboral en España, y en Tenerife en particular, es el plazo de caducidad de la acción. Tienes exactamente 20 días hábiles desde la fecha del despido para presentar papeleta de conciliación ante el SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación de Canarias).
Este plazo no se interrumpe por vacaciones, por estar de baja médica, ni por estar esperando a que tu empresa te llame para negociar. Si dejas pasar esos 20 días sin actuar, pierdes tu derecho a impugnar el despido, con independencia de lo injusto que este haya sido.
En la práctica, esto significa que desde el momento en que recibes la carta de despido debes:
En primer lugar, guardar toda la documentación: la carta de despido, las nóminas de los últimos meses, el contrato de trabajo, cualquier comunicación que hayas tenido con la empresa sobre el asunto y cualquier prueba que pueda ser relevante (mensajes, correos electrónicos, testigos).
En segundo lugar, acudir a un abogado laboralista lo antes posible. No esperes a «ver cómo evoluciona la situación» ni a que la empresa te llame para ofrecerte un arreglo. Mientras negocias informalmente, el plazo sigue corriendo.
En tercer lugar, presentar la papeleta de conciliación ante el SMAC. Este es el paso previo obligatorio antes de poder demandar a la empresa en el juzgado de lo social.
El proceso de reclamación paso a paso en Tenerife
Paso 1: La conciliación ante el SMAC
El Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación de Canarias está ubicado en Santa Cruz de Tenerife y es el punto de entrada obligatorio para cualquier reclamación laboral antes de llegar a los tribunales. La presentación de la papeleta de conciliación interrumpe el plazo de caducidad y abre una fase de negociación extrajudicial de entre 15 y 30 días.
En la conciliación, un mediador facilita el diálogo entre trabajador y empresa. Si se llega a un acuerdo, este tiene la misma validez que una sentencia judicial. Si no se llega a acuerdo (lo más habitual cuando la empresa no quiere reconocer la improcedencia), se extiende el certificado de «sin avenencia» y el trabajador puede interponer demanda judicial.
Paso 2: La demanda en el Juzgado de lo Social
Con el certificado de sin avenencia del SMAC, tu abogado puede presentar demanda ante el Juzgado de lo Social de Santa Cruz de Tenerife. El proceso en los juzgados laborales es, en general, más rápido que en la jurisdicción civil: los plazos para la celebración del juicio oral suelen estar entre 3 y 9 meses, dependiendo de la carga de trabajo del juzgado.
Durante el juicio, tanto tú como tu abogado tendréis la oportunidad de presentar pruebas y testigos que acrediten la improcedencia del despido. La empresa hará lo mismo para intentar justificar su decisión. El juez o magistrado dictará sentencia en el plazo de unos días.
Paso 3: La sentencia y las opciones de la empresa
Si el juez declara el despido improcedente, la empresa tiene un plazo de 5 días para optar entre readmitirte en tu puesto de trabajo o abonarte la indemnización legal más, en su caso, los salarios de tramitación (los salarios que habrías percibido desde la fecha del despido hasta la de la sentencia).
En la mayoría de los casos, las empresas optan por pagar la indemnización en lugar de readmitir al trabajador. No obstante, si eres representante sindical o delegado de personal, la elección es tuya y no de la empresa.
Paso 4: La ejecución de sentencia
Si la empresa no paga voluntariamente la cantidad fijada en sentencia, es posible solicitar la ejecución forzosa de la sentencia, lo que puede incluir el embargo de cuentas bancarias y bienes de la empresa.
Situaciones especiales en el mercado laboral de Tenerife
El mercado laboral de Tenerife tiene características propias que generan situaciones de despido especialmente habituales:
Hostelería y turismo: Es el sector con mayor rotación y también con mayor número de irregularidades. Son frecuentes los despidos verbales, la entrega tardía o defectuosa de la carta de despido, y el despido encubierto mediante la no renovación de contratos temporales que en realidad eran indefinidos.
Comercio y servicios: Abundan los despidos vinculados a la apertura de nuevos establecimientos de la competencia, reestructuraciones de plantilla o cambios de titularidad del negocio (sucesión de empresa), situaciones todas ellas con un régimen jurídico específico que puede beneficiar al trabajador.
Construcción y obras: Las obras en Tenerife generan contratos de obra y servicio que, con la reforma laboral de 2022, tienen límites temporales mucho más estrictos. Muchos trabajadores del sector tienen derecho a reconocimiento de la indefinición del contrato aunque la empresa no lo reconozca.
Teletrabajadores y trabajadores desplazados: La pandemia y la posterior normalización del teletrabajo han generado una nueva casuística: trabajadores que trabajan para empresas de la Península pero residen en Tenerife, o que fueron contratados en la isla y ahora trabajan remotamente. Su situación tiene peculiaridades importantes en cuanto a la normativa aplicable y la jurisdicción competente.
¿Qué diferencia hay entre un despido improcedente y uno nulo?
Aunque ambos implican que la empresa ha actuado incorrectamente, las consecuencias son muy distintas.
El despido improcedente da derecho al trabajador a elegir entre ser readmitido o recibir la indemnización de 33 días por año. Sin embargo, en la práctica, como hemos señalado, la empresa es quien elige (salvo en el caso de representantes de los trabajadores).
El despido nulo se produce cuando hay vulneración de derechos fundamentales o cuando el despido afecta a colectivos especialmente protegidos: trabajadoras embarazadas, personas en permiso de maternidad o paternidad, víctimas de violencia de género, trabajadores en situación de reducción de jornada por cuidado de hijos menores de 12 años, entre otros. En este caso, la readmisión es obligatoria para la empresa, que además deberá abonar los salarios de tramitación y puede ser condenada al pago de una indemnización adicional por daños y perjuicios.
Si crees que tu despido puede encuadrarse en alguna de estas categorías, es imprescindible que lo analices con un abogado laboralista antes de firmar nada.
¿Qué no debes hacer nunca si te despiden?
En el momento del despido, el estado emocional juega malas pasadas y muchos trabajadores cometen errores que después resultan muy difíciles de corregir:
No firmes la carta de despido con el sello «conforme». Firma siempre poniendo «no conforme» o, simplemente, solo con tu nombre y la fecha. Firmar «conforme» no implica que aceptes el despido, pero puede ser utilizado por la empresa para argumentar que aceptaste las condiciones. Si la empresa se niega a darte copia de la carta si no firmas conforme, no tienes obligación de firmarla en esos términos.
No renuncies a tus derechos a cambio de nada. Algunas empresas presionan al trabajador para que firme un documento en el que renuncia a reclamar a cambio de recibir la liquidación sin demora. Si la liquidación no incluye la indemnización completa por improcedencia, estás cediendo por menos de lo que te corresponde.
No esperes a ver si la empresa «hace algo» por ti. El plazo de 20 días no espera negociaciones informales. Si la empresa quiere llegar a un acuerdo razonable, puede hacerlo durante la conciliación en el SMAC o durante el proceso judicial.
No publiques nada en redes sociales sobre tu despido ni sobre la empresa. Cualquier cosa que digas públicamente puede ser utilizada como prueba en tu contra durante el juicio.
Por qué contar con un abogado laboralista en Tenerife marca la diferencia
Aunque técnicamente es posible presentar una papeleta de conciliación sin abogado, hacerlo tiene riesgos importantes. El derecho laboral es una rama compleja, con una jurisprudencia que evoluciona constantemente y con plazos que no admiten error. Un abogado laboralista especializado no solo conoce la ley, sino que conoce también cómo funcionan los juzgados de lo social en Tenerife, qué argumentos son más efectivos ante esos jueces y qué errores formales pueden hundir una reclamación perfectamente válida en el fondo.
En Álamo Antúnez Abogados llevamos años defendiendo los derechos de trabajadores en toda Tenerife. Conocemos las particularidades del mercado laboral canario, hemos trabajado casos en todos los sectores de actividad y sabemos cómo maximizar las posibilidades de que nuestros clientes reciban lo que les corresponde.
Preguntas frecuentes sobre el despido improcedente en Tenerife
¿Puedo cobrar el paro si me despiden por improcedente? Sí. El desempleo se genera con independencia de que el despido sea procedente, improcedente o nulo. Lo que varía es la cuantía de la indemnización, no el derecho a la prestación por desempleo.
¿Si llego a un acuerdo en el SMAC, pierdo el paro? No necesariamente. Depende de cómo se articule el acuerdo. Un abogado laboralista puede asesorarte sobre cómo redactar el acuerdo de conciliación de manera que no afecte negativamente a tu prestación por desempleo.
¿Cuánto tarda todo el proceso? Desde la presentación de la papeleta en el SMAC hasta la sentencia pueden pasar entre 6 meses y un año y medio, dependiendo de si hay acuerdo en la conciliación y de la carga de trabajo del juzgado.
¿Qué pasa si la empresa está en concurso de acreedores? En ese caso, el FOGASA (Fondo de Garantía Salarial) puede cubrir hasta ciertos límites tu indemnización y los salarios pendientes. Tu abogado debe actuar también en el procedimiento concursal para proteger tus derechos.
¿Puedo reclamar aunque haya firmado el finiquito? Depende de lo que hayas firmado. Si firmaste el finiquito con la leyenda «recibí y nada más tengo que reclamar», puede ser más difícil, pero no imposible. Consúltalo con un abogado.
Conclusión: actúa rápido y actúa bien
Un despido improcedente en Tenerife puede convertirse en una oportunidad para recibir una indemnización que te permita afrontar los próximos meses con tranquilidad, siempre que actúes dentro de los plazos y con el asesoramiento adecuado. El mayor error que puedes cometer es esperar o intentar resolver la situación por tu cuenta sin conocer exactamente tus derechos.
En Álamo Antúnez Abogados estamos especializados en derecho laboral y llevamos años ayudando a trabajadores de toda Tenerife a obtener lo que les corresponde. Si crees que tu despido ha sido injusto, no pierdas ni un día.
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