Información y consentimiento
Revisamos qué información debía facilitarse, cómo se documentó y si existía una situación que modificara esa obligación.
Sanidad privada y derechos del paciente
Santa Cruz de Tenerife · Atención en CanariasSi necesitas acceder a una historia clínica, revisar un consentimiento, una demora asistencial, una prestación denegada o una posible responsabilidad sanitaria, ordenamos la cronología y examinamos informes, pruebas, consentimientos, comunicaciones y resoluciones. Identificamos si intervienen sanidad pública, centro privado o aseguradora, explicamos la vía y la documentación que falta y definimos el siguiente paso sin confundir un resultado adverso con una negligencia.
Simulador de daño corporal · Ley 35/2015 y Resolución DGSFP 2026 (+2,9 %)
Calcula la indemnización orientativa por lesiones temporales según las cuantías oficiales actualizadas un 2,9 % para 2026 (días de perjuicio básico, moderado con baja o limitación, grave y muy grave), añade los gastos médicos y de rehabilitación acreditados y contrasta el resultado con la oferta motivada de la aseguradora (art. 7 LRCSVM).
Información jurídica general revisada por Javier Álamo González (ICATF 5950) y Diego Antúnez Cruz (ICATF 5951) para facilitar una primera decisión. El análisis del expediente concreto puede cambiar la respuesta.

La información debe permitir que el paciente comprenda la intervención, sus riesgos relevantes y las alternativas razonables. La forma escrita se exige en determinados supuestos, pero el análisis no termina en la existencia de una firma.
También deben considerarse capacidad, representación, urgencia y revocación según las circunstancias previstas legalmente.
Ordenamos la cronología asistencial y distinguimos hechos documentados, valoración técnica y conclusión jurídica.
En la sanidad pública puede intervenir el régimen de responsabilidad patrimonial; en la privada pueden concurrir relaciones contractuales, responsabilidad civil y seguro. Elegir correctamente la vía evita duplicidades y errores de plazo.
No todo asunto sanitario nace de un resultado adverso. También se discuten demoras que agravan una patología, denegaciones de tratamiento o reintegros de gastos. Hay que documentar la indicación clínica, la espera real y la resolución administrativa antes de elegir vía.
Una lista de espera larga no prueba por sí sola responsabilidad. Hace falta ver la prestación debida, el daño y si se agotó el cauce ante el Servicio Canario de la Salud u otra entidad competente.
En responsabilidad patrimonial de la Administración, el artículo 67 de la Ley 39/2015 contempla, con carácter general, un año desde que se produce el hecho o desde su conocimiento cuando el daño es continuado o se manifiesta más tarde. El cómputo concreto depende de alta, secuelas y notificación.
Ese plazo no se calcula con una fecha de bolsillo. Conserva historia clínica, reclamaciones previas y comunicaciones; un escrito genérico no paraliza por sí solo todos los plazos.
El éxito de una reclamación por mala praxis sanitaria, error de diagnóstico, retraso quirúrgico, infección nosocomial o falta de consentimiento informado en Tenerife depende de dos elementos técnicos: asegurar la historia clínica completa (Ley 41/2002 de autonomía del paciente) junto con un dictamen pericial médico independiente, y elegir la jurisdicción y el plazo exactos según el centro sanitario donde se produjo el daño.
| Ámbito sanitario en Tenerife | Vía procesal y normativa | Plazo de prescripción | Particularidades probatorias y de aseguramiento |
|---|---|---|---|
| Sanidad Privada (clínicas privadas, policlínicos, odontología, cirugía estética) | Vía Civil ante los Juzgados de Primera Instancia de Tenerife (arts. 1101 y 1902 CC) | 5 años en responsabilidad contractual (art. 1964.2 CC); 1 año en extracontractual (art. 1968.2 CC) | Distinción entre medicina curativa (obligación de medios conforme a lex artis) y medicina satisfactiva/voluntaria (refuerzo del deber de información) |
| Aseguradoras de Salud y RC Profesional Médica | Acción directa civil contra la aseguradora (art. 76 Ley de Contrato de Seguro) | 1 año o el plazo de la relación subyacente, interrumpible mediante requerimiento fehaciente (burofax) | Devengo de los intereses sancionadores del artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro si la aseguradora incurre en mora |
| Sanidad Pública (Servicio Canario de la Salud — HUC, Hospital de La Candelaria, centros de salud) | Reclamación administrativa de Responsabilidad Patrimonial (Ley 39/2015 y Ley 40/2015) y vía Contencioso-Administrativa | 1 año desde el fallecimiento o desde la curación o determinación del alcance definitivo de las secuelas (art. 67.1 LPACAP) | El plazo no empieza a correr mientras las secuelas no estén clínicamente estabilizadas (doctrina de la actio nata del Tribunal Supremo) |
Un abogado de derecho sanitario en Tenerife no solo reclama negligencias médicas: defiende todo el conjunto de derechos del paciente frente a la sanidad pública y privada. Eso abarca el consentimiento informado, el acceso a la historia clínica, las reclamaciones por listas de espera o denegación de prestaciones y la responsabilidad patrimonial de la Administración. Es una especialidad jurídica más amplia que el simple error médico, y conviene conocerla antes de dar cualquier paso.
El derecho sanitario es la rama jurídica que regula la relación entre los pacientes, los profesionales y las instituciones del sistema de salud. No se limita a los casos de daño: ordena también cómo debe informarse al paciente, cómo se documenta su asistencia y qué puede exigir cuando el sistema falla o le deniega un servicio al que tiene derecho.
Su columna v erte bral en España es la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Esta norma estatal fija derechos que todo paciente puede invocar en Tenerife, tanto en el Servicio Canario de la Salud como en clínicas privadas.
Un abogado especializado en esta materia interviene en situaciones muy distintas entre sí: desde una operación realizada sin un consentimiento informado válido, hasta una negativa a entregar la historia clínica, pasando por una lista de espera que agrava una patología o una resolución que deniega una prestación sanitaria. Cada uno de estos frentes tiene su propio cauce y sus propios plazos.
El consentimiento informado es uno de los pilares del derecho sanitario y una de las causas más frecuentes de reclamación. La idea es sencilla: antes de cualquier actuación sobre tu salud, debes haber recibido información suficiente sobre lo que te van a hacer, sus riesgos y sus alternativas, y haber dado tu autorización de forma libre.
La Ley 41/2002 establece, en su artículo 8, que toda actuación en el ámbito de la salud de un paciente necesita su consentimiento libre y voluntario, una vez recibida la información prevista en la propia ley y valoradas las opciones del caso. Como regla general el consentimiento es verbal, pero se debe prestar por escrito en los casos de intervención quirúrgica, procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores y, en general, en procedimientos que supongan riesgos de notoria y previsible repercusión negativa sobre la salud.
En la práctica, esto significa que un documento de consentimiento genérico, firmado a toda prisa y sin explicación real de los riesgos, puede ser jurídicamente insuficiente. Cuando ocurre un daño tras una intervención y resulta que el paciente nunca fue informado adecuadamente de ese riesgo concreto, la falta de consentimiento informado abre por sí misma una vía de reclamación, independiente de si la técnica médica fue correcta.
Otros derechos del paciente que defendemos.
La historia clínica es la prueba documental más importante en casi cualquier asunto sanitario. Sin ella es muy difícil saber qué pasó, qué se decidió y por qué. Por eso el acceso del paciente a su propia documentación es un derecho expresamente reconocido por la ley.
El artículo 18 de la Ley 41/2002 reconoce que el paciente tiene derecho de acceso a la documentación de su historia clínica y a obtener copia de los datos que figuran en ella. Ese derecho tiene límites razonables: no puede ejercerse en perjuicio del derecho de terceras personas a la confidencialidad ni del derecho de los profesionales a reservar sus anotaciones subjetivas. Pero, con esas reservas, el centro no puede negarte el acceso sin más.
Cuando un hospital o una clínica de Tenerife entrega la historia clínica incompleta, con retraso injustificado o directamente la niega, un abogado de derecho sanitario puede requerir formalmente su entrega. Conservar la historia clínica completa es, además, el primer paso práctico para valorar con rigor cualquier reclamación posterior.
| Derecho | Contenido | Base legal |
|---|---|---|
| Consentimiento informado | Toda actuación en el ámbito sanitario requiere el consentimiento libre, voluntario e informado del paciente | Art. 8 Ley 41/2002 (Autonomía del Paciente) |
| Información asistencial | Derecho a conocer diagnóstico, alternativas de tratamiento, riesgos y pronóstico | Art. 4 Ley 41/2002 |
| Acceso a historia clínica | El paciente puede acceder a la documentación de su historia clínica y obtener copia | Art. 18 Ley 41/2002 |
| Intimidad y confidencialidad | Respeto a la intimidad y a la confidencialidad de todos los datos relativos a su salud | Art. 7 Ley 41/2002 |
| Segunda opinión médica | Derecho a solicitar una segunda opinión facultativa dentro del sistema público | Art. 4.1 RD 1030/2006 (cartera servicios SNS) |
Cuando el daño se produce en un centro del sistema público de salud, la vía adecuada no es demandar al médico como si fuera un particular, sino reclamar la responsabilidad patrimonial de la Administración sanitaria. Es un procedimiento administrativo, con reglas propias, que se dirige contra la entidad pública responsable del servicio.
El plazo es uno de los puntos donde más reclamaciones se pierden por desconocimiento. Según el artículo 67 de la Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, el derecho a reclamar prescribe al año de producido el hecho o el acto que motive la indemnización o se manifieste su efecto lesivo. Y la propia ley añade una regla clave para los casos sanitarios: en caso de daños de carácter físico o psíquico a las personas, el plazo empieza a computarse desde la curación o desde la determinación del alcance de las secuelas.
Esa precisión es esencial. Significa que, si las secuelas tardan en estabilizarse, el año no empieza a contar el día del hecho, sino cuando se determina realmente el alcance del daño. Calcular mal ese momento puede dejar fuera de plazo una reclamación perfectamente fundada, por eso conviene fijarlo con asesoramiento desde el principio.
Si la asistencia se prestó en una clínica o consulta privada, el escenario cambia. Aquí no hablamos de responsabilidad patrimonial administrativa, sino de responsabilidad civil del centro o del profesional, que se reclama por la vía civil y se rige por sus propios plazos y reglas de prueba.
En estos casos suele ser determinante analizar el contrato de asistencia, las pólizas de seguro de responsabilidad civil de la clínica y los profesionales intervinientes, y la documentación clínica. La estrategia, los plazos y el órgano competente son distintos a los de la sanidad pública, de modo que identificar correctamente la vía desde el inicio evita errores que después son difíciles de corregir.
No todo el derecho sanitario gira en torno a un daño físico. Una parte creciente de las reclamaciones tiene que ver con el acceso a la prestación misma: listas de espera que se prolongan más allá de lo razonable y agravan una patología, o resoluciones que deniegan una prestación, un tratamiento o un reintegro de gastos al que el paciente entiende que tiene derecho.
En estos supuestos, el trabajo del abogado consiste en documentar la situación, agotar las vías de reclamación ante la Administración sanitaria y, cuando procede, acudir a la vía contencioso-administrativa. Son asuntos en los que la rapidez y el orden documental marcan la diferencia entre conseguir la prestación o quedarse sin ella.
Aunque esta especialidad va mucho más allá del error médico, los fallos en el diagnóstico o el tratamiento siguen siendo el motivo más habitual por el que un paciente busca un abogado de derecho sanitario. A modo de ejemplo orientativo, entre las situaciones que con más frecuencia se plantean en consulta están:
Cuando el problema central es precisamente un error médico que ha causado un daño, conviene abordarlo con un enfoque específico. Para ese tipo de asunto trabajamos como abogados de negligencia médica en Tenerife, donde explicamos cómo se prueba la mala praxis, cómo se cuantifica el daño y qué cauce seguir según sea sanidad pública o privada.
Lo primero, antes de prometer nada, es estudiar la documentación. Recuperamos la historia clínica completa, ordenamos los hechos en una línea temporal y valoramos qué derecho se ha vulnerado y por qué vía conviene reclamar. A partir de ahí, fijamos los plazos críticos para que ninguna acción prescriba y diseñamos una estrategia realista, sin generar falsas expectativas.
Cada caso sanitario es distinto y la información de esta página es orientativa, no un dictamen sobre tu situación concreta. Si tienes dudas sobre un consentimiento que firmaste, sobre el acceso a tu historia clínica o sobre una reclamación a la sanidad pública o privada en Tenerife, lo más útil es revisar tu caso con la documentación delante.
En Álamo & Antúnez defendemos tus derechos como paciente: consentimiento informado, acceso a tu historia clínica y responsabilidad sanitaria pública y privada. Primera consulta para valorar tu caso.
| Vía de reclamación | Plazo | Inicio del cómputo | Base legal |
|---|---|---|---|
| Responsabilidad patrimonial (sanidad pública) | 1 año | Desde la curación, estabilización de secuelas o determinación del daño | Art. 67.1 Ley 39/2015 (LPAC) |
| Responsabilidad civil (sanidad privada) | 5 años | Desde que el perjudicado conoce el daño (o debió conocerlo) | Art. 1964.2 CC (reformado Ley 42/2015) |
| Vía penal (lesiones por imprudencia grave) | 5 años | Desde la comisión del hecho delictivo | Art. 131 CP (pena máx. >3 años) |
| Vía penal (imprudencia menos grave) | 1 año | Desde la comisión del hecho | Art. 131 CP (pena máx. ≤3 años) |
| Reclamación al seguro del centro/profesional | 5 años (acción directa) | Desde el hecho causante del daño | Art. 76 Ley 50/1980 (LCS) + art. 1964.2 CC |
Aspectos clave sobre supuestos prácticos frecuentes sobre el derecho sanitario que conviene contrastar con la documentación del caso antes de presentar escrito o reclamación.
Preguntas frecuentes
Sí, con los límites y procedimientos previstos legalmente. La solicitud debe dirigirse al responsable correspondiente y puede excluir información de terceros o anotaciones subjetivas en los términos aplicables.
No de forma automática. Hay que examinar la información facilitada, el riesgo materializado, las circunstancias de la firma y la actuación sanitaria concreta.
No. Deben analizarse la actuación exigible, la documentación clínica, el daño y la relación causal. Existen complicaciones que pueden producirse aun con una actuación adecuada.
No. Pueden cambiar el régimen jurídico, el procedimiento, los responsables y los plazos. Es esencial identificar el tipo de centro y la relación asistencial.
Puede estudiarse si existe una prestación debida, una demora relevante y un daño acreditado, o si la denegación es revisable. No toda espera convierte el caso en una indemnización.
¿Te ocurre esto?
Revisamos qué información debía facilitarse, cómo se documentó y si existía una situación que modificara esa obligación.
El acceso, la integridad, la custodia y la confidencialidad tienen reglas propias que conviene distinguir.
Un desenlace adverso no demuestra por sí mismo responsabilidad; hacen falta daño acreditado, actuación examinable y relación causal.
La naturaleza del centro y de la relación determina el procedimiento, los responsables potenciales y los plazos.
Derechos en la relación asistencial
El derecho sanitario regula la relación entre pacientes, centros, profesionales, aseguradoras y administraciones: información clínica, consentimiento, acceso a documentación, confidencialidad, listas, prestaciones y decisiones asistenciales. Puede existir un problema jurídico aunque no haya daño indemnizable ni una actuación clínica incorrecta. La primera tarea es identificar qué derecho, decisión o acceso se discute y quién tiene competencia para responder.
Información, autonomía, intimidad, historia clínica, consentimiento, prestación o continuidad asistencial responden a marcos distintos.
Se concreta quién decidió, cómo se comunicó, qué motivación consta y qué efectos tiene para la atención.
La naturaleza del prestador y de la relación determina canales, normativa, reclamaciones y posible jurisdicción.
Resolver una barrera asistencial no exige siempre probar negligencia, causalidad médica ni cuantificar un daño.
Prueba que ordena el expediente
La historia clínica es importante, pero el conflicto puede estar en una negativa administrativa, una autorización, un consentimiento o el acceso a información. Cada cuestión requiere documentos diferentes.
Petición, registro, resolución, motivación y notificación permiten saber qué se pidió, quién respondió y qué quedó sin contestar.
Historia, informes, consentimientos y comunicaciones sitúan la información disponible y las decisiones clínicas adoptadas.
Tarjeta sanitaria, póliza, contrato, autorización o factura ayudan a distinguir prestación pública, privada o asegurada.
Necesidad asistencial, interrupción, acceso pendiente o afectación de privacidad orientan prioridad y medida solicitada.
Evita perder claridad
Recorrido del asunto
Se identifica el prestador y la decisión, se solicita el expediente necesario y se define el objetivo. Según la relación y el acto, puede proceder una reclamación ante el centro, la aseguradora, la administración u otro cauce. Solo si aparecen daño y posible infracción clínica se abre además el análisis de responsabilidad sanitaria.
Antes de la primera conversación
No necesitas llegar con una teoría jurídica. Las fechas exactas, el documento recibido y la prueba disponible permiten detectar la urgencia y decidir qué debe comprobarse después.
Identificamos la decisión, la fecha y el riesgo inmediato. Si existe un plazo, se separa de todo lo que puede esperar.
Separamos lo que ya está documentado de lo que necesita prueba y ordenamos la cronología sin dar por cierto lo que todavía debe acreditarse.
Explicamos qué vías existen, qué puede cambiar el resultado y qué riesgos tiene cada alternativa antes de iniciar una actuación.
Si el asunto tiene recorrido, concretamos la actuación siguiente, la documentación pendiente y quién asume cada paso.
Documentación útil
Si tienes una carta, una resolución o una fecha exacta, cuéntanoslo ahora para que podamos detectar si existe un plazo que deba priorizarse.
Solicitar revisión inicialMapa laboral y áreas del despacho
Utiliza estos recorridos para distinguir la decisión principal de sus consecuencias salariales, médicas, patrimoniales o de Seguridad Social.
Vademécum normativo y procesal · 2026
La revisión jurídica de cada expediente en Álamo & Antúnez Abogados —en nuestra sede de Calle de la Puerta Canseco, 35, 1.º B (38003 Santa Cruz de Tenerife)— integra el control sistemático del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (art. 4.2 ET sobre derechos fundamentales e indemnidad; art. 15 y art. 16 ET sobre contratación temporal y fijos discontinuos; art. 26 y art. 27 ET en relación con el Real Decreto 126/2026 que fija el Salario Mínimo Interprofesional de 2026 en 1.221 euros mensuales en 14 pagas o 17.094 euros anuales; art. 29.2 y art. 29.3 ET sobre liquidación de haberes e interés del 10 % anual por mora salarial; art. 34.8, art. 34.9 y art. 37.6 ET sobre adaptación o reducción de jornada por conciliación y registro horario diario obligatorio; art. 40 y art. 41 ET sobre movilidad geográfica y modificación sustancial de condiciones de trabajo; art. 42, art. 43 y art. 44 ET sobre contratas, cesión ilegal y subrogación empresarial; art. 49.1.e y art. 49.1.n ET reformados por la Ley 2/2025 que suprime la extinción automática del contrato por declaración de incapacidad permanente y habilita el plazo de 10 días naturales para solicitar ajustes razonables o cambio de puesto; art. 50 ET sobre extinción causal indemnizada con 33 días de salario por año; arts. 51, 52 y 53 ET sobre despido colectivo y despido objetivo por causas ETOP o ineptitud sobrevenida con indemnización de 20 días por año; arts. 54 y 55 ET sobre despido disciplinario y exigencia de audiencia previa conforme al artículo 7 del Convenio 158 de la OIT y la doctrina unificada de la Sala Cuarta en la STS 1250/2024; art. 56 ET y Disposición Transitoria 11.ª ET sobre indemnización de 33 o 45 días por año; y art. 59.1, art. 59.2 y art. 59.3 ET sobre prescripción anual y caducidad de 20 días hábiles).
En el plano adjetivo y prestacional, toda actuación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SEMAC de Santa Cruz de Tenerife, en C/ Prolongación de Ramón y Cajal, 3), la Dirección Provincial del INSS y el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI), la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) y los Juzgados de lo Social de Santa Cruz de Tenerife o la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC, en el Palacio de Justicia de Avda. Tres de Mayo, 24) se articula conforme a la Ley 36/2011 Reguladora de la Jurisdicción Social (art. 43.4 LRJS sobre habilidad del mes de agosto en modalidades de despido, extinción del art. 50 ET, movilidad, modificación sustancial, conciliación y tutela de derechos fundamentales; arts. 63 a 68 LRJS sobre conciliación administrativa previa y suspensión del plazo de caducidad por máximo de 15 días hábiles; art. 71 LRJS sobre reclamación administrativa previa de 30 días hábiles en prestaciones de Seguridad Social y 11 días hábiles en impugnación de altas médicas; art. 80.1.c LRJS sobre congruencia fáctica entre papeleta y demanda; art. 96.1 y art. 181.2 LRJS sobre inversión de la carga probatoria ante indicios de discriminación o vulneración de la Ley 15/2022; art. 101 LRJS sobre proceso monitorio laboral hasta 15.000 euros; arts. 103 a 113 LRJS sobre proceso de despido; y arts. 177 a 184 LRJS sobre indemnización adicional por daño moral), así como al Real Decreto Legislativo 8/2015 de la Ley General de la Seguridad Social (art. 156 y art. 157 LGSS sobre accidente de trabajo, accidente in itinere y enfermedad profesional; art. 164 LGSS sobre recargo de prestaciones del 30 % al 50 % por falta de medidas de seguridad; arts. 169, 170 y 174 LGSS sobre incapacidad temporal; y arts. 193, 194 y 196 LGSS sobre incapacidad permanente parcial, total del 55 %, total cualificada del 75 %, absoluta del 100 % y gran invalidez). Asimismo, en las materias civiles, de familia, sucesiones y concursales conexas del despacho, se verifican los preceptos del Código Civil, la Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil (art. 607 LEC sobre escala de inembargabilidad salarial), el Texto Refundido de la Ley Concursal reformado por la Ley 16/2022 (arts. 486 a 502 TRLC sobre Exoneración del Pasivo Insatisfecho en la Ley de la Segunda Oportunidad) y la normativa autonómica de la Agencia Tributaria Canaria (bonificación del 99,9 % en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en Canarias).
Fuentes y revisión
Revisión editorial: 23 de octubre de 2026. La información general no sustituye el estudio del expediente concreto.
Empezaremos por ordenar el problema, las fechas y la documentación disponible.
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